Joaquín Rodrigo y el Concierto de Aranjuez
La obra que puso a esta ciudad en el mapa musical del mundo se compuso en París, se estrenó en Barcelona y la escribió un hombre que era ciego desde los tres años.
Quién fue Joaquín Rodrigo
Nació en Sagunto el 22 de noviembre de 1901 y perdió casi por completo la vista a los tres años, a causa de una difteria. Compuso toda su obra en braille, y luego la dictaba para que alguien la transcribiera a partitura.
Estudió en París con Paul Dukas en la École Normale de Musique. En 1933 se casó con la pianista turca Victoria Kamhi, que sería su compañera y colaboradora durante seis décadas.
Recibió el Premio Nacional de Música en 1983 y el Príncipe de Asturias de las Artes en 1996. Murió en Madrid el 6 de julio de 1999, a los 97 años.
Cómo nació el Concierto
Todo empezó en una cena en San Sebastián, en septiembre de 1938, cuando el guitarrista Regino Sainz de la Maza le pidió un concierto para guitarra y orquesta.
Rodrigo lo compuso en 1939, en París, en su estudio del número 159 de la rue Saint-Jacques, en el Barrio Latino. Contó que escuchó el tema completo del Adagio de una vez, sin vacilar, y que el primer movimiento fue en realidad lo último que escribió.
El matrimonio cruzó la frontera española el 4 de septiembre de 1939 con el manuscrito en braille en el equipaje.
Lo que casi todo el mundo cuenta mal
No se estrenó en Aranjuez. Se estrenó en el Palau de la Música Catalana de Barcelona, el 9 de noviembre de 1940. Es probablemente el error más repetido sobre esta obra.
El Adagio no evoca el bombardeo de Guernica. Es una lectura muy extendida, pero la desmiente la fuente más directa posible: la autobiografía de Victoria Kamhi. Según ella, el segundo movimiento evoca a la vez los días felices de su luna de miel y la devastación que sintió Rodrigo por el aborto de su primer embarazo. Es un duelo íntimo, no político.
Entonces, ¿por qué se llama Concierto de Aranjuez?
Porque evoca el Real Sitio y sus jardines. El propio Rodrigo describió la obra como una evocación de la fragancia de las magnolias, el canto de los pájaros y el rumor de las fuentes de los jardines de Aranjuez, en el marco de la corte borbónica del siglo XVIII.
Es decir: no describe un hecho ocurrido aquí, sino una atmósfera. La de los jardines históricos que puedes recorrer hoy exactamente igual.
Rodrigo y Aranjuez
Conviene precisarlo: Joaquín Rodrigo no vivió en Aranjuez. Residió habitualmente en Madrid. Pero su relación con la ciudad acabó siendo mucho más que el título de una obra.
- Marqués de los Jardines de Aranjuez. El título nobiliario le fue concedido por Real Decreto de 30 de diciembre de 1991.
- Está enterrado aquí. Sus restos y los de Victoria Kamhi reposan en el panteón familiar del Cementerio Municipal de Santa Isabel de Aranjuez. Ella falleció el 21 de julio de 1997; él, el 6 de julio de 1999.
- La Escuela Municipal de Música de Aranjuez lleva su nombre, dentro del Centro Cultural Isabel de Farnesio.
- El Auditorio Joaquín Rodrigo, en el mismo centro cultural, es la principal sala de la ciudad: 406 plazas, con 306 en patio de butacas, 100 en anfiteatro y cinco espacios para personas con discapacidad.
- La ciudad celebra homenajes anuales en los aniversarios de ambos fallecimientos.
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Las fuentes, las magnolias y los pájaros que Rodrigo evocó desde París siguen ahí. Te los enseñamos con guía oficial.

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